Recoger las fotos de la cena de empresa mientras la gente sigue en la cena
La cena de empresa es la noche más fotografiada del año laboral: el cóctel, la mesa, el discurso, el amigo invisible, el karaoke, la cola del taxi. Después, quien organiza pide fotos para la intranet o el boletín y recibe un puñado, una semana tarde. Las demás se quedan en los teléfonos o en el grupo donde se comprimieron y quedaron enterradas bajo otros mensajes.
Un código QR cierra ese hueco mientras la gente sigue en la mesa y de buen humor. Quien organiza crea el evento en menos de un minuto, imprime el código en las tarjetas de mesa y en la pantalla, y cada compañero sube desde el navegador del teléfono con su nombre, con los archivos tal como los tomó el teléfono. Todos los que tienen el código ven la misma galería durante la noche, y eso es lo que hace que el siguiente también suba.
Es la misma cena con distintos nombres. En España, muchas empresas la convierten en comida de empresa a mediodía; en Argentina y Chile es la fiesta de fin de año de la oficina, en pleno verano, y en Colombia también; en México, la posada de la empresa con intercambio de regalos. El amigo invisible —o amigo secreto— es el momento que se fotografía desde veinte teléfonos a la vez, y por primera vez las veinte fotos acaban en el mismo sitio.
Para un equipo pequeño basta el plan gratuito. El plan gratuito incluye hasta 20 fotos por invitado, de hasta 10 MB cada una, durante 14 días, y el plan de pago cuesta 19,99 € en un pago único por evento e incluye fotos y videos sin límite por invitado, videos de hasta 200 MB y 12 meses (365 días) de galería. Para toda la plantilla, y siempre que las fotos sigan haciendo falta en febrero, conviene el plan de pago, que además incluye el libro de firmas digital y el diseñador de carteles QR. El lunes, quien organiza abre su enlace privado, borra lo que no debe circular y entrega a Comunicación un ZIP con los originales en lugar de perseguir a cuarenta personas.