Eventphoto.io
Cámara desechable digital · Código QR · Fotos de invitados

La cámara desechable, sin el carrete

Las camaritas de usar y tirar encima de las mesas eran una idea preciosa con un final regular: la mitad de las fotos salen negras, alguien se lleva dos en el bolso y el laboratorio te cobra semanas después por revelar borrones. Con Eventphoto.io se queda lo bueno —que disparen los invitados— y se tira el carrete.

Nada que repartir, nada que recoger

Ni comprar veinte camaritas, ni ponerlas en las mesas, ni ir buscándolas a las tres de la mañana debajo de las sillas. Un código impreso y ya está.

Cada uno usa su propia cámara

La que lleva en el bolsillo y sabe manejar a ciegas, con la luz que de verdad hay en el salón. Sin flash de plástico ni fotos movidas de una máquina que nadie entiende.

Las fotos existen esa misma noche

No hay que revelar nada ni esperar dos semanas. Mientras se sirve el postre ya puedes ver lo que ha subido la mesa del fondo.

Lo que se buscaba con las camaritas no era el carrete

Quien ponía cámaras desechables en las mesas no lo hacía por nostalgia del laboratorio. Lo hacía porque el fotógrafo no puede estar en las doce mesas a la vez, y porque las fotos que de verdad se miran después son las de los invitados: el primo haciendo el tonto con la corbata en la cabeza, los niños durmiendo en dos sillas juntas, la mesa de los amigos de la universidad a las cuatro.

El problema era todo lo demás. Comprarlas, repartirlas, recogerlas, llevarlas a revelar, pagar el revelado de treinta y seis fotos de las que sirven diez, y recibirlas cuando ya llevas un mes de vuelta de la luna de miel.

Un código QR encima de la mesa hace exactamente lo mismo y nada de lo otro. El invitado escanea, elige las fotos del teléfono, escribe su nombre una vez y sube. Las fotos llegan firmadas, tú las ves llegar y al final te las bajas todas juntas en un ZIP. Sirve igual en una boda, en un bautizo, en unos XV años, en una graduación o en la cena de empresa de diciembre.

Preguntas sobre la cámara desechable digital

¿Qué es una cámara desechable digital?

Es la misma idea que las camaritas de usar y tirar encima de las mesas, pero sin carrete. En lugar de repartir cámaras, pones un código QR: cada invitado escanea, toma fotos con el teléfono que ya lleva encima y las sube al momento. No hay que recoger nada al final de la noche ni llevar nada a revelar.

¿Los invitados tienen que instalar algo?

No. El código abre una página en el navegador del teléfono. No se descarga ninguna app, no se crean cuentas y no hay contraseñas. Quien no quiera escanear puede escribir el código del evento, que son seis caracteres, o abrir el enlace que le pases por WhatsApp.

¿Cómo lo reparto entre los invitados?

Al crear el evento te llevas el código QR en PNG y un código de evento corto. Lo habitual es imprimirlo en las tarjetas de mesa, en un cartelito junto al plano de mesas o detrás del menú, y decirlo en voz alta una vez antes de los discursos. Con eso ya lo han visto tres veces.

¿Las fotos son privadas?

La galería la ven los invitados que tienen el código, igual que veían las fotos de la camarita cuando se las enseñabas en la comida del domingo. Lo que no hay es nada público: la página no se indexa ni aparece en Google, y puedes ponerle un PIN. Gestionar el evento y descargarlo todo de golpe queda solo en tu enlace de anfitrión.

¿Cuánto cuesta?

El plan gratuito incluye hasta 20 fotos por invitado, de hasta 10 MB cada una, durante 14 días, y el plan de pago cuesta 19,99 € en un pago único por evento e incluye fotos y videos sin límite por invitado, videos de hasta 200 MB y 12 meses (365 días) de galería. No hay suscripción: se paga por evento, y solo si quieres video y más tiempo de galería.

¿Cuándo conviene crear el evento?

En la semana de la fiesta, porque los 14 días se cuentan desde que creas el evento, no desde el día de la fiesta. Si lo creas gratis con dos meses de antelación para imprimir el código con las invitaciones, habrá caducado antes de la fiesta; para eso está el plan de pago, con 12 meses.

Pon el código en las mesas

Se tarda un minuto en crear el evento y empezar no cuesta nada. Imprime el código, ponlo donde la gente ya se para a mirar y recoge las fotos esa misma noche.